Material de oficina
El material de oficina es esencial en el trabajo diario de toda oficina. Este grupo de productos es muy heterogéneo y consiste básicamente en productos de bajo coste, pero que, normalmente, se adquieren en grandes cantidades como pueden ser lápices, bolígrafos, subrayadores, marcadores, correctores líquidos, pegamentos, carpetas de plástico, tintas, etc. Elegir y adquirir material de oficina con criterios ambientales, está cada vez más al alcance del usuario, pues existe en el mercado una amplia gama de productos que cuentan con certificación ecológica o incluyen consideraciones ambientales en su producción.
A la hora de adquirir material de oficina, habrá que ajustarse a las necesidades reales y no generar compras despilfarradoras. Esto es muy frecuente pues no se le presta atención al consumo de estos productos por ser más baratos y de muy fácil adquisición. Por otra parte, un buen uso y cuidado de este material puede evitar su despilfarro y alargar su vida útil, al mismo tiempo que se generan ahorros económicos.
Una buena compra
Al adquirir el material de oficina, se habrá de tener en cuenta que el mercado de productos que poseen mejoras ambientales a lo largo de su ciclo de vida es enorme y se está expandiendo rápidamente. Siendo conscientes del gran potencial y capacidad que tienen las empresas para llevar a la práctica compras sostenibles en este sector de productos, se proponen algunos criterios de selección:
Primar productos con distintivos de garantía de calidad ambiental como Ángel Azul, Etiqueta Ecológica Europea, Cisne Nórdico, entre otras.
Evitar productos con sustancias problemáticas para la salud o el medio ambiente, como la presencia de PVC, metales pesados, disolventes orgánicos..., y priorizar productos de base acuosa o productos de Polipropileno en lugar de PVC.
Adquirir productos que permitan reducir los residuos: productos recargables, reutilizables, de larga duración, fácilmente reparables, biodegradables,…, procurando siempre comprar las recargas.
Priorizar productos de materiales reciclados y cuyos embalajes estén minimizados al máximo, teniendo en cuenta si los embalajes son reciclables y pueden devolverse al distribuidor para el reciclaje o la reutilización.
