Los equipos de ofimática

Ordenadores, impresoras, fotocopiadoras, fax,... son sin duda elementos imprescindibles en el funcionamiento de una oficina, pero, al mismo tiempo, causan conocidos daños al medio ambiente y a la salud a lo largo de su ciclo de vida, el cual tiende a ser cada vez más corto: consumo de energía y emisiones de gases de efecto invernadero, afecciones a la salud por ozono, radiaciones, polvo o emisiones sonoras, contaminación por componentes tóxicos y tintas, consumo de papel,...

 

Con frecuencia, olvidamos que los costes de funcionamiento de los equipos pueden ser muy superiores a los de adquisición, por ello, es importante considerar principios importantes durante su uso, pero para ello es necesario en primer lugar hacer una buena compra.

 

Una buena compra

 

La energía y el uso de materiales reciclados son reglas de oro a la hora de elegir un equipo electrónico para la oficina. Así, frecuentemente habremos visto el logotipo ENERGY STAR® de la EPA (Agencia Americana de Protección Ambiental), el cual está disponible en la práctica totalidad de los ordenadores. Quizás, sea menos conocido que este sistema de eficiencia energética ha sido extendido a fotocopiadoras, impresoras, fax, escáner,..., permitiendo una mejor gestión de la energía en la oficina. Sin embargo, existen productos en el mercado que van más allá de los requisitos de ENERGY STAR®, por ello puede ser útil demandar datos a los proveedores en relación con el consumo en modo de uso, descanso y apagado, eligiendo aquellos con mayores garantías energéticas.

Los criterios de mayor interés para una buena compra, según productos, son:

Ordenadores

 

  • Los componentes han de tener un consumo de energía bajo, esto puede asegurarse a partir de aparatos con certificación de eficiencia energética (Energy Star), o bien a través de alguna de las ecoetiquetas disponibles.
  • Deben disponer de dispositivos automáticos de ahorro energético para los momentos en que no se utilicen.
  • Las pantallas de los ordenadores producen emisiones de ruido y radiaciones que pueden paliarse a través de certificados como los de TCO o MPR.
  • Los equipos fabricados con la menor cantidad y diversidad de recursos o materiales y que son fácilmente separables son más proclives a la reparación o reciclaje.
  • Los monitores de pantalla plana (LCD: Liquid Cristal Display) consumen menos energía y emiten menos radiaciones.
  • El tamaño de los monitores es directamente proporcional al consumo de energía y de recursos, por lo que se debería ajustar el tamaño al tipo de necesidad.
  • Elegir aquellos que permitan alargar al máximo la vida útil, a través de ampliaciones de memoria y actualizaciones.
  • Los componentes han de contar con piezas y materiales fáciles de separar, de forma que se facilite su desmontaje, reparación y, en particular, su reutilización y reciclaje.
  • El embalaje debe minimizarse lo máximo posible y ser reutilizable o reciclable y no contener plásticos halogenados, como PVC.

 

 

Impresoras y Fotocopiadoras

 

  • Contemplar la posibilidad del contrato de leasing, permitiendo la devolución al proveedor una vez acabado el uso del equipo.
  • Valorar que los niveles de ruido y emisiones de ozono sean bajos.
  • Seleccionar aparatos que tengan bajo consumo energético (debe cumplir con los requerimientos de Energy Star) y que cuenten con modos de ahorro que se activen de forma automática cuando no se utilicen dichos aparatos.
  • Existen equipos fabricados con materiales reciclados.
  • Los acumuladores de energía han de evitar las sustancias peligrosas como el cadmio, el plomo y el mercurio.
  • El aparato permitirá realizar copias e impresiones a doble cara.
  • Compatibilidad con papel reciclado.
  • Considerar la reutilización o reciclaje de consumibles como los cartuchos de tinta y los tóner.
  • El embalaje debe ir lo más minimizado posible y ser reutilizable o reciclable y no contener plásticos halogenados, como PVC.

 

 

Fax y aparatos multifunción

 

Instalar opciones de fax en los ordenadores evitando el uso de papel y electricidad.

 

Evitar el uso del fax térmico, ya que consume más energía y el papel no puede reciclarse.

 

Valorar que las emisiones de ozono y sonoras se minimicen lo máximo posible.

 

Compatibilidad con el uso de papel reciclado.

 

Habrá que considerar también aspectos como el consumo energético (cumplimiento de los requerimientos de Energy Star) y los mecanismos de ahorro de energía.

 

En cuanto a la composición, no deben contener sustancias peligrosas, se valorará la presencia de material reciclado, así como la minimización en la diversidad de materiales y se procurará que las piezas de plástico lleven su símbolo característico, esto último, con el fin de facilitar la reparación y el reciclaje del aparato.

 

El embalaje debe ir lo más minimizado posible y ser reutilizable o reciclable y no contener plásticos halogenados, como PVC.

 

 

Tóner y cartuchos de tinta

 

Considerar la reutilización y reciclaje de estos consumibles, deben adquirirse de origen reciclado.

 

Las tintas no han de contener metales pesados o sustancias peligrosas.

 

Las partes de plástico de los cartuchos de tinta han de ir identificados con su símbolo correspondiente con el fin de facilitar el reciclado.

 

Han de ir herméticamente cerrados.

 

 

Un uso inteligente

Medidas sencillas pueden tener importantes efectos, especialmente en la factura de la electricidad y del gasto de papel. Éstas son algunas recomendaciones útiles y fáciles:

 

A menudo, el sistema de ahorro ENERGY STAR está desactivado, por lo que hay que asegurar su funcionamiento, con lo que se puede reducir el consumo de electricidad hasta un 50%.

El único protector de pantalla que ahorra energía es el negro. Es deseable configurarlo para que se active tras 10 minutos de inactividad.

Apagar la pantalla del ordenador cuando no se esté utilizando (reuniones, desayuno,...) y el ordenador fuera de las horas de trabajo.

Los equipos consumen una energía mínima incluso apagados, por lo que es deseable desconectar también el alimentador de corriente al final de la jornada.

Utilizar memorias USB o CDs regrabables frente a disquetes o CDs de un solo uso.

Ubicar las fotocopiadoras e impresoras en lugares ventilados y no húmedos.

Fotocopiar e imprimir sólo cuando sea necesario y en calidad económica siempre que sea posible (borradores, documentos internos, ... ), y tener en cuenta las distintas medidas relacionadas con el ahorro de papel (ver recomendaciones para un uso inteligente en la sección "el papel").

Donar a ONGs u asociaciones los aparatos que han dejado de ser útiles, si se encuentran en buen estado, o bien garantizar su eliminación por parte de un gestor autorizado, para evitar el vertido de componentes tan tóxicos al medio ambiente y posibilitar su reciclado. Esto puede hacerse, por ejemplo, mediante acuerdos de devolución a los proveedores.