la eficiencia energética en los edificios

El consumo energético es uno de los factores ambientales más importantes y de mayores retos en la actualidad, dadas las repercusiones que la explotación de combustibles fósiles ha tenido en el proceso de calentamiento global del planeta (1 kWh de electricidad producido se traduce en 0,545 kg de CO2 emitido). En la actualidad, se está extendiendo el uso de fuentes energéticas renovables, así como el consumo eficiente de energía, aspectos ambos que pueden tenerse en consideración en el diseño y funcionamiento de los edificios que albergan las oficinas. Así, en un edificio que esté construido con criterios bioclimáticos y con un aprovechamiento adecuado de la luz natural, se pueden conseguir las condiciones de confort básicas para realizar el trabajo u otras actividades, reduciendo las necesidades de consumo energético.

 

 

Una buena construcción

 

 

Los siguientes criterios ambientales de diseño de los edificios están dirigidos a aumentar la eficiencia energética de los mismos:

 

Conviene favorecer la orientación sur del edificio, procurando al menos que las salas más utilizadas tengan dicha orientación.

 

No es aconsejable colocar muchas ventanas en las fachadas norte, este y oeste de los edificios, y siempre deben poseer doble acristalamiento.

 

En las ventanas orientadas al sur incluir sistemas de apantallamiento, por ejemplo, persianas para evitar la insolación en el verano.

 

Se recomienda un buen aislamiento térmico.

 

Diseñar espacios que favorezcan la ventilación cruzada.

 

Rodeando el edificio de zonas verdes con arboleda de hoja caduca, se permite su protección contra el viento y el sol durante las épocas más calurosas del año.

 

Disponer de sistemas de captación de luz natural, (ventanas, patios interiores, etc.) para garantizar la iluminación y la ventilación natural en todas las estancias.

 

Usar colores claros en las pinturas y decoración para dar mayor luminosidad a la sala.

 

Las cubiertas deben estar aisladas térmicamente y ser de color oscuro para captar la máxima radiación solar.

 

Incorporación de sistemas que aprovechen energías renovables, tanto en el edificio como en las zonas exteriores y aparcamientos.